...LA NOVELA FANTÁSTICA QUE, SI FUERA ANIMAL, SERÍA ORNITORRINCO. SU PRIMERA PARTE, PUBLICADA POR ENTREGAS.
Aún se hallaban despiertos faltando pocos minutos para la medianoche, acostados juntos frente al hogar mientras contemplaban fascinados los leños que allí crepitaban chisporroteando con mucho brío. Balduino rodeaba a Gudrun con su brazo y, cada tanto,...
En enero del año entrante empieza a publicarse por Internet el segundo volumen de EL SEÑOR CABELLOS DE FUEGO, pero no en este blog, en el que muy posiblemente sigan pareciendo artículos comentando cómo fue surgiendo la trilogía, pero nada más. Dejo el...
Más tarde vinieron también otras personas a Vindsborg a saludar en ocasión del Yule; entre ellos Hrumwald, Kurt y Heidi. Kurt aprovechó la ocasión para recordar a Balduino que había dado su palabra de apadrinarlo en ocasión de su boda con Heidi la próxima...
De verdad había resultado bueno aquel ciervo asado de Hrumwald, y ahora Balduino, recordándolo, sentía añoranzas y pensaba con temor en ese tan mentado y esperado Skärpikjöt de Varg. Teniendo en cuenta las habilidades del cocinero de Vindsborg, cabía...
Aunque hacía poco más de tres cuartos de siglo el martirio de una joven (identificada por algunas tradiciones como Santa Claudia de Quintras) había sido el punto de partida de una rápida cristianización de Andrusia Oriental, subsistían aquí y allá reminiscencias...
Al día siguiente amaneció nublado en Drakenstadt, y a mediodía cayó la primera de una serie de neviscas que se prolongó a lo largo de todo el día; pero era de vital importancia reparar la muralla Sur cuanto antes, de modo que ni el mal tiempo, ni la fecha...
Alrededor de dos horas antes de medianoche, Gudrun sorprendió a Balduino acercándose a Vindsborg para saludarlo. Precisamente ocurría ello en el mismo instante en que el pelirrojo se disponía a ensillar a Svartwulk para ir a verla. -No tenías que molestarle-le...
A esa hora, en un torreón cercano a la muralla Oeste de Drakenstadt, el joven Calímaco de Antilonia, tímido y taciturno, comparecía ante el Gran Maestre de la Doble Rosa, Tancredo de Cernes Mortes, quien lo había hecho llamar y lo recibía ahora con semblante...
Poco después llegó Ljod a las cercanías del malecón en la carreta de Thomen, su padre, para llevar a los pescadores a sus hogares, y pasó también por Vindsborg para buscar a Hansi y Thommy, que habían pasado el día allí. -Mi madre no pudo venir, pero...
Durante aquella extenuante jornada, hubo que permitir a los guerreros dormir por turnos, aunque no más de dos horas antes de despertarlos de nuevo para regresarlos al frente de batalla. Desde ya que no iban al cuartel para descansar, sino que se tendían...
La muerte de Radurwulf repercutió también en la ejecución del plan para atrapar a Hodbrod y su banda. En efecto, se había convenido que el primero precedería a los demás en la huida, y que saldría de las alcantarillas voceando que había Thröllewurms en...
Los Wurms continuaron atacando sin tregua a Drakenstadt a lo largo del día siguiente, veintitrés de diciembre, hasta casi tocar el crepúsculo, cuando se replegaron de vuelta hacia las Andrusias, tan exhaustos ellos como sus enemigos; y durante varios...
Los dos jóvenes Jarlewurms fueron los primeros en recobrarse. Tal vez tampoco ellos creyeran del todo aún en lo que estaban viendo, pero el espectáculo del gigantesco cadáver sacudido por espasmos no les dejó ganas de salir de dudas. Primero se movió...
El duelo entre Talorcan y Maarten proseguía. El Caballero había intentado con éxito trasladar el campo de batalla a la zona más devastada del Zodarsweick, adonde los habitantes, o habrían huido o yacerían muertos entre las ruinas o estarían vivos y atrapados...
Sólo unas pocas mesas separaban a Ignacio de Aralusia y sus compañeros de Hodbrod Christianson, aquel joven delincuente sobre el que pendían incluso sospechas de canibalismo. Nosotros, en cambio, estamos separados de Hodbrod por un abismo de más de mil...
Tal probablemente el joven que en aquella taberna despertara las sospechas de Ignacio de Aralusia, a quien daba la espalda, y de cuyos movimientos se mantenía al tanto gracias a Gylv, el cómplice con quien compartía la mesa. -Están discutiendo... Los...
Tiempo atrás, y aun sin conocerlo, Ignacio no había podido evitar sentir celos de la celebridad que a Balduino de Rabenland reportara haber ideado el exitoso rescate de las dotaciones de Vestwardsbjorg y Östwardsbjorg, llevado sin embargo a la práctica...
Edgardo de Rabenland sabía, desde antes de ingresar en la taberna, que no sería muy cordialmente bienvenido allí; pero él tenía la garganta seca y su turno había concluido, por lo que entró con aire muy digno y sin mirar especialmente a nadie. Apenas...
Por esos días falleció la tía de Hansi, a la que Balduino había visto sólo una o dos veces. Su muerte no sorprendió a nadie, y menos al propio Hansi: había sido una mujer enfermiza y con que siempre tenía unos cuantos achaques. Cuál de ellos se lo había...
Al día siguiente las cosas no empezaron bien. Ni para Balduino ni para Hansi. Herminia había comenzado a confeccioar ropas nuevas para Balduino y su gente, y a este trabajo se entregaba concienzudamente. La materia prima no era el problema, porque venía...
Balduino ya no podía soslayar el hecho de que sus hombres y él mismo estaban en harapos y que, de seguir así, terminarían más desnudos que Adán. Andrusier lo llamó un día y no dijo una palabra más, sino que procedió a mostrarle, con una mirada cargada...
Los últimos elementos rebeldes fueron rápidamente sometidos por las tropas de Hildert Karstenson, quien había perdido entre quince y veinticinco hombres según las primeras estimaciones. Cuántas eran las bajas sufridas por el otro bando no se sabía aún,...
A mediados de octubre, Thorstein Eyjolvson, Gran Maestre del Viento Negro, recibía en Ramtala a Maarten Sygfriedson, venido de Drakenstadt aprovechando que hacía varios días que los Wurms se hallaban extraña y sospechosamente inactivos. No era una visita...
La enorme cabeza de Dunnarswrad descansaba sobre su hipermusculoso brazo izquierdo. Si por lo general sus facciones recordaban las de un monstruo malo -y de hecho se decía de él que tenía sangre de ogro en sus venas-, ahora ese monstruo malo parecía además...
No quedó más remedio que bajar a comer con los demás cuando se avisó que la cena estaba lista, pero no fue una velada agradable. Einar y su camarilla no podían digerir el verse privados del mando sobre Kvissensborg, y la subordinación a hombres más jóvenes...